Àgora

Compromisos

Metodología de los compromisos

De dónde salen los compromisos, qué compromisos se pueden evaluar, qué significa cada estado, qué evidencias cuentan y cuáles no, qué reglas aplicamos y cómo se comprueba todo. Las cifras salen de los datos.

De dónde salen

Recogemos los compromisos del programa del 23J de cada partido con grupo o diputados propios en el Congreso de la XV legislatura, y de los acuerdos de investidura y de coalición que firmaron en 2023.

Cada compromiso lleva la fuente: el documento original, una copia archivada y la página donde aparece, con un enlace que abre el PDF en esa página.

Qué cuenta como compromiso

Un compromiso es una frase que dice qué hará el partido («crearemos», «aprobaremos», «rebajaremos»…) y sobre qué: una ley, un impuesto, una prestación, un organismo, un plan. Las declaraciones de principios sin ninguna acción («creemos en una vivienda digna») no cuentan.

Inventariamos todos los compromisos de cada documento, no una selección: hoy son 7.031. Si una frase contiene varias acciones que se pueden cumplir por separado, se recoge una por acción. Si un compromiso se repite dentro del mismo documento, se cuenta una vez.

El número de compromisos de cada partido depende de cómo está escrito su documento (un programa de 270 páginas y uno de 6 no son comparables). Por eso no hay clasificaciones ni gráficos que comparen ese número.

Compromisos destacados

Un compromiso es «destacado» solo si el propio partido lo destacó: en un resumen del programa, en un decálogo, en las medidas estrella de su presentación o en un acuerdo de investidura. Lo decide el partido, no Àgora.

No todos los partidos publicaron una selección, así que el número de destacados no se puede comparar entre partidos.

Cómo se clasifican

Cada compromiso se clasifica en cuatro ejes, con una lista cerrada de valores:

  • Tema: 14 temas, adaptados del Comparative Agendas Project (un estándar académico de codificación de políticas públicas).
  • Subtema: entre 5 y 11 por tema, siempre con un «otros».
  • Tipo de medida: ley (aprobar, reformar o derogar una ley), impuestos, gasto o prestación, regulación o plan (decreto, reglamento, estrategia), cambio institucional (crear o reformar un organismo, traspasar una competencia), acción internacional, otros. Pesa en la evaluación: el tipo decide qué evidencia puede acreditar el compromiso (véase «Qué evidencias cuentan»).
  • Ámbito: estatal, una comunidad autónoma, local o europeo.
  • Además, hasta tres etiquetas libres normalizadas, que sirven para encontrar el mismo compromiso en partidos distintos.

Cómo se verifican las citas

Cada compromiso lleva una cita literal, en el idioma original del documento, de 300 caracteres como máximo. Un programa automático la compara con el texto del PDF en la página indicada. Si la cita no aparece literalmente, el compromiso no entra.

Las citas no se traducen ni se corrigen. El resumen de cada compromiso es una paráfrasis neutra nuestra, de una frase, escrita en castellano y traducida al catalán, euskera y gallego. Un detector automático señala los resúmenes que añaden palabras, nombres propios o cifras que no están en la cita, y se reescriben: un resumen solo puede decir lo que dice la cita.

Qué compromisos se pueden evaluar

No todos los compromisos se evalúan igual. Cada uno lleva dos marcas que deciden qué lectura recibe: si es comprobable (hay un hecho público que lo confirmaría o lo desmentiría: una ley en el BOE, una cifra, una fecha, un organismo creado, una obra terminada, una votación) y si solo se puede cumplir desde el Gobierno (toda ley, el gasto de los presupuestos, un decreto, un traspaso de competencias, un nombramiento).

Un compromiso recibe un estado de cumplimiento solo si se cumplen las tres condiciones a la vez: es de un partido que ha formado parte del Gobierno (PSOE y Sumar), es comprobable y depende solo del Gobierno. Cualquier otra combinación tiene otra lectura:

  • El ámbito (estatal, autonómico, local o europeo) no excluye un compromiso de la evaluación, pero cuenta en un caso: un convenio con una comunidad o una entidad es bilateral, así que solo puede acreditar un compromiso de ámbito autonómico o local sobre ese territorio, no uno estatal.
  • Un partido de la oposición no puede cumplir lo que necesita el BOE, y evaluarlo como si pudiera sería injusto. Por eso hay dos lecturas separadas, y nunca se mezclan en un solo porcentaje (véase «Cumplimiento y actividad en la oposición»).
SituaciónLectura
Partido del Gobierno (PSOE, Sumar), comprobable y que depende del GobiernoEstado de cumplimiento: cumplido, cumplido en parte, en trámite, no cumplido o, si no se puede decidir, «faltan datos».
Partido del Gobierno, pero no comprobableCompromiso genérico.
Partido del Gobierno, comprobable pero no depende solo del Gobierno (p. ej. un mecanismo entre dos partidos)No evaluable.
Cualquier otro partido (PP, Vox, ERC, Junts, Bildu, PNV, BNG, CC, UPN)No se evalúa el cumplimiento («no dependía de su gobierno»): se lee la actividad en la oposición.
No hay manera de decidirFaltan datos.

Los estados de cumplimiento

Resultado actual sobre los 3.519 compromisos de PSOE y Sumar: 80 cumplidos, 322 cumplidos en parte, 69 en trámite y 84 no cumplidos; además, 991 genéricos, 1.959 con faltan datos y 14 no evaluables.

Regla de oro: ante la duda, «faltan datos». Un veredicto equivocado cuesta mucho más que no decir nada, y por eso todo estado va ligado a una evidencia enlazada. La nota de cada estado es una frase de plantilla (hechos, identificadores y fechas; sin adjetivos ni valoraciones).

Cumplido

Lo prometido consta en los datos: hay una norma publicada y enlazada que es lo mismo que se prometía, o un indicador oficial que muestra el objetivo alcanzado. Cuenta si es la misma medida, no si es el mismo ámbito general.

  • Ley, ley orgánica o decreto-ley convalidado: acredita un cumplido de cualquier compromiso. Un decreto-ley derogado por el Congreso o sin resultado en el Congreso no cuenta.
  • Real decreto u orden ministerial: acredita un cumplido si el compromiso no es de tipo «ley» (una ley prometida no se cumple por decreto).
  • Acuerdo del Consejo de Ministros o disposición de la sección III del BOE: acredita un cumplido si el compromiso no es de tipo «ley» ni «impuestos» y el acto es el mismo que se prometía (aprobar el plan, crear el organismo, autorizar el gasto).
  • Indicador oficial con el objetivo alcanzado: véase «Compromisos con objetivo numérico».

Ejemplos reales

Cumplido en parte

Hay actuación del Gobierno sobre el mismo objeto, pero los datos no permiten comprobar que cubra todo lo prometido. Exige al menos una evidencia enlazada.

  • El compromiso es una pieza de una norma más amplia, la medida es temporal o solo se cubre una parte, y el título de la norma no deja comprobar el resto.
  • Un compromiso compuesto del que solo se cubre una parte.
  • Una norma o un acto que hace exactamente la medida, pero no con el rango prometido (real decreto, orden o acto en un compromiso de ley): véase «La regla del rango».
  • Un anteproyecto o proyecto de ley del Consejo de Ministros sin la ley publicada, en un compromiso que no es de ley: como mucho, parcial.
  • Un indicador con progreso claro pero sin llegar al objetivo, o un programa de gasto que crece lo bastante: véase «Compromisos con objetivo numérico».
  • No puede descansar solo en Cumpliendo (autodeclarado por el Gobierno).
  • No es parcial una norma que solo es del mismo ámbito general: si no es el mismo objeto, faltan datos.

Ejemplos reales

En trámite

No hay norma, pero hay una iniciativa legislativa en la línea del compromiso que estaba viva cuando se disolvieron las Cortes (06/10/2026) y decayó. Solo cuenta un proyecto de ley, una proposición de ley o una reforma de estatuto, caducados por la disolución o aún en trámite: una proposición no de ley, una moción o una interpelación nunca justifican «en trámite», porque no son una norma en potencia.

  • La disolución anticipada hace decaer todo lo que estaba en trámite. «En trámite» significa exactamente eso, y la nota lo dice siempre.
  • Una iniciativa «caducada» por otro motivo o con fecha posterior a la disolución no vale.
  • Si el compromiso es compuesto y la iniciativa cubre solo una parte, o el título no deja decidirlo, queda «faltan datos».
  • Un proyecto de ley del Gobierno que llegó al Congreso decide el estado por sí mismo (la iniciativa parlamentaria, no el acuerdo del Consejo de Ministros que lo aprobó).

Ejemplos reales

No cumplido

No se ha cumplido, por una de estas vías, siempre con una nota de plantilla:

  • Intento fallido: lo único que consta son iniciativas rechazadas o retiradas del Gobierno o del mismo partido (nunca de otro partido), o decretos-ley derogados por el Congreso.
  • No hay nada: ninguna evidencia y la nota literal «No consta ninguna norma, decreto ni iniciativa del Gobierno respecto a la XV legislatura». Solo si el compromiso es de tipo ley o impuestos y nombra una ley, una reforma legal o un impuesto concretos (p. ej. «estatuto del becario»), no un objetivo genérico («regularemos»): el resto de compromisos se pueden cumplir por presupuesto, resolución o acuerdo que quizá no estén en los datos.
  • Un indicador oficial cuyo plazo ya ha pasado y que no llega al objetivo (véase «Compromisos con objetivo numérico»). Con plazo futuro no se puede decir «no cumplido».
  • Un programa de presupuesto nunca acredita un «no cumplido»: gastar menos no significa no haber cumplido.

Ejemplos reales

No evaluable

El compromiso es concreto, pero no depende solo del Gobierno y no se puede atribuir a su acción (p. ej. un mecanismo que se crea entre dos partidos). En los partidos que no son del Gobierno, este es el valor interno de la evaluación y la web muestra en su lugar la actividad en la oposición.

Ejemplos reales

Compromiso genérico

La redacción no permite comprobarlo con hechos («impulsaremos», «reforzaremos»). No es que falten datos: por cómo está escrito, no hay nada que comprobar.

En el Gobierno, un compromiso no comprobable sin estado concluyente es «genérico» (el «no evaluable» de un compromiso concreto se mantiene); en la oposición, la falta de evaluación pasa a «genérico» o «faltan datos» según el mismo criterio. Cualquier estado concluyente se muestra tal cual, también en un compromiso genérico. Cifras actuales: 991 en el Gobierno y 907 en la oposición.

Ejemplos reales

Faltan datos

El compromiso es concreto, pero los datos disponibles no permiten decidirlo. No significa que no se haya cumplido: significa que no hemos podido comprobarlo. Cifras actuales: 1.959 en el Gobierno y 389 en la oposición. Los porcentajes de «no se puede saber» solo cuentan los «faltan datos»; los genéricos se cuentan aparte. Un compromiso queda aquí cuando:

  • no se ha encontrado ninguna evidencia, o solo candidatos que tocan el tema sin ser lo mismo;
  • las dos evaluaciones independientes no coinciden y la tercera lectura no lo resuelve (evaluación no concluyente);
  • la evidencia no pasa las reglas duras (p. ej. se prometió una ley y solo hay decretos);
  • la cita no se entiende sola;
  • el cumplimiento va por una vía que no está en los datos (convocatorias de ayudas de la sección V del BOE, planes publicados solo en la web de un ministerio, notas de prensa).

Ejemplos reales

Qué evidencias cuentan y cuáles no

La evaluación solo puede enlazar registros que existen: un test comprueba que cada referencia está en los datos. Hoy 73 compromisos citan una ley, 64 un decreto-ley, 125 un real decreto, 17 una orden, 85 un acuerdo del Consejo de Ministros, 32 una disposición de la sección III, 2 un indicador y 22 un programa presupuestario.

Lo que una evidencia acredita depende del tipo de compromiso: el rango de la norma tiene que estar a la altura de lo prometido.

Jerarquía de evidencia

De más a menos rango: una norma con rango de ley (ley, ley orgánica, decreto-ley convalidado), los reales decretos y las órdenes (normas del Gobierno que no pasan por el Parlamento), los actos del Gobierno (acuerdos del Consejo de Ministros y disposiciones de la sección III del BOE), y, como evidencia de datos abiertos, los indicadores y el presupuesto. Cumpliendo (seguimiento autodeclarado por el Gobierno) solo es pista. Qué puede acreditar cada una en cada tipo de compromiso:

EvidenciaCompromiso de leyCompromiso de impuestosResto de compromisos
Ley, ley orgánica o decreto-ley convalidadoCumplidoCumplidoCumplido
Real decreto u orden ministerialSolo parcial, si hace exactamente la medidaCumplido o parcialCumplido o parcial
Acuerdo del Consejo de Ministros o sección III del BOESolo parcial, si hace exactamente la medida (un anteproyecto o proyecto de ley no vale)Nunca (ni cumplido ni parcial)Cumplido o parcial (un anteproyecto o un convenio con un territorio, solo parcial)

Acuerdos del Gobierno y secciones del BOE

Un acto del Gobierno que no pasa por el Parlamento puede acreditar un cumplido o un parcial cuando es el acto mismo que se prometía: aprobar el plan o la estrategia X, crear el organismo o la sociedad Y, autorizar el gasto o la ayuda Z. Son los puntos de las referencias del Consejo de Ministros de La Moncloa y las disposiciones de la sección III del BOE (resoluciones, convenios, órdenes). Solo valen para los partidos del Gobierno.

Hay que leer el título entero: tiene que ser del mismo objeto que el compromiso, no del mismo ámbito. Los buscadores los encuentran por palabras en común, y hay mucho ruido.

  • Un anteproyecto o proyecto de ley del Consejo de Ministros no es la ley: no es «cumplido»; como mucho, parcial en un compromiso que no es de ley. En un compromiso de ley no vale: si el proyecto llegó al Congreso, decide la iniciativa parlamentaria.
  • Un convenio es bilateral (con una comunidad, un ayuntamiento, una entidad): no acredita por sí solo un «cumplido» de un compromiso estatal.
  • Autorizar un contrato de obras no es que la obra esté hecha: como mucho, parcial, y solo si el título es de la misma obra.
  • Una autorización de gasto plurianual genérica no acredita un compromiso concreto si el título no lo nombra.
  • Un acto no es una iniciativa ni una votación: no va nunca a la coherencia.

Ejemplos reales

Lo que no cuenta como evidencia de cumplimiento

Estas cosas pueden aparecer entre los candidatos, pero nunca acreditan un cumplimiento:

  • Cumpliendo: es autodeclarado por el Gobierno. Puede ser un segundo elemento, nunca la única base de un cumplido, un parcial ni un en trámite.
  • Una proposición no de ley, una moción o una interpelación: cuentan solo como «presentado» en la coherencia.
  • Una votación: no es cumplimiento, solo cuenta en la coherencia.
  • Un decreto-ley no convalidado (derogado por el Congreso o sin resultado): es evidencia de «presentado» y de votación, no de cumplimiento; solo un decreto-ley derogado puede acreditar un intento fallido.
  • Un decreto o un acto que solo toca el tema, o que comparte palabras con el compromiso sin ser la medida.
  • Un fragmento de texto de la norma o un punto clave que coincide con el compromiso: son una ayuda de lectura generada con IA, no una prueba.
  • Una iniciativa de otro partido: solo cuenta la del Gobierno o la del grupo del mismo partido.
  • Una cifra que mejora: no prueba que sea por la acción del Gobierno.

Fecha de corte y Gobierno en funciones

Se cuentan las normas y los actos publicados hasta el 27/10/2026 (fecha de corte: el último día descargado del BOE). Las publicadas después no constan, y el estado de un compromiso es una fotografía de esa fecha: cuando se publique una norma nueva, se podrá reevaluar.

Las Cortes se disolvieron el 06/10/2026 y el Gobierno quedó en funciones. Las normas y los actos del Gobierno en funciones publicados hasta la fecha de corte valen como evidencia igual que los anteriores. Hoy 12 compromisos del Gobierno citan al menos una evidencia posterior a la disolución.

La disolución hace decaer además todo lo que estaba en trámite en el Parlamento: por eso «en trámite» significa «vivo en la disolución y decaído», y una iniciativa caducada por otro motivo o con fecha posterior no vale.

Ejemplos reales

Reglas especiales

Reglas que se han ido descubriendo al revisar los datos y que hoy aplican scripts deterministas, con revisión de un modelo superior. Cada cambio hecho por una regla queda marcado en la revisión del compromiso.

Compromisos gemelos y duplicados

El estado de cumplimiento es un hecho del Gobierno, no del partido. Si el mismo compromiso (la misma cita) sale en PSOE y en Sumar —a menudo porque está en el acuerdo de coalición—, o dos veces en el mismo partido (programa y acuerdo), todos los gemelos tienen el mismo estado, la misma evidencia y la misma nota. La coherencia, en cambio, es de cada partido y no se copia.

  • Se copia a un gemelo sin estado concluyente solo si todos los gemelos con estado concluyente coinciden (mismo estado y mismas referencias) y la copia pasa las reglas duras para todos los que cambian. Hoy 85 compromisos tienen el estado copiado de un gemelo.
  • Si dos gemelos tienen estados concluyentes distintos, no se toca nada hasta decidirlo a mano; un test comprueba que no queda ningún grupo de gemelos con evidencia distinta.
  • Duplicados dentro del mismo partido: el secundario lleva una marca de duplicado que apunta al principal (el del acuerdo de coalición si lo hay; si no, el de número más bajo). Un duplicado no se muestra ni se cuenta: 34 compromisos son duplicados y no entran en ningún porcentaje.

Ejemplos reales

Iniciativas del grupo del partido

Una proposición de ley del grupo parlamentario del mismo partido (no solo una iniciativa del Gobierno) cuenta como evidencia de un compromiso de ese partido si es en la línea del compromiso: una proposición de Sumar vale para un compromiso de Sumar, y no para uno del PSOE. Hoy 6 compromisos los ha decidido esta regla.

  • Caducada por la disolución: «en trámite». Rechazada: «no cumplido».
  • Retirada: caso por caso. No pasa automáticamente a «no cumplido», porque el motivo de la retirada no consta en los datos; sin más evidencia, faltan datos.
  • Solo si el título de la iniciativa es la medida prometida: si el compromiso es compuesto o el título no deja decidirlo, faltan datos.
  • Una proposición de otro partido nunca vale (p. ej. una del PNV para un compromiso de Sumar), aunque el partido votara a favor.

Ejemplos reales

La regla del rango: parcial y cumplido

Una ley prometida no se cumple por decreto ni por acuerdo, y un impuesto se regula por norma. Pero si un real decreto, una orden o un acto hace exactamente la medida prometida (p. ej. «aprobaremos una norma estatal sobre los menús escolares» y un real decreto la fija), el compromiso es como mucho «cumplido en parte»: la medida está, pero no con el rango prometido. La nota lo dice: «La medida se ha aprobado por real decreto, no por ley».

  • Un decreto que solo toca el tema, o que comparte palabras sin ser la medida (p. ej. una concesión directa a una entidad concreta), no cuenta.
  • Un acto nunca acredita un compromiso de impuestos, ni cumplido ni parcial.
  • Un anteproyecto o proyecto de ley no hace la medida, solo la propone. Si el proyecto llegó al Congreso, decide la iniciativa: en trámite si caducó por la disolución, cumplido si hay ley.
  • En general, «cumplido» exige el mismo objeto; si el título no deja comprobar que cubra todo el compromiso, es parcial.

Ejemplos reales

Compromisos con objetivo numérico: indicadores y presupuesto

Algunos compromisos llevan un objetivo medible (una tasa de paro, una dotación). Para ellos se usan dos fuentes de datos abiertos, siempre con una nota de plantilla que solo dice los números, nunca «gracias a». Que una cifra mejore no prueba que sea por la acción del Gobierno: intervienen el ciclo económico, las comunidades autónomas o la UE.

  • Indicador oficial (Eurostat, INE, cálculo propio a partir de Eurostat o Cumpliendo): solo si la serie mide directamente el compromiso. Cumplido si el objetivo se ha alcanzado según la serie; cumplido en parte si el progreso es de al menos el 25 % del camino de la base al objetivo sin llegar a él; no cumplido solo si el plazo ya ha pasado, hay valor de ese año y no se llega. Con plazo futuro no se puede decir «no cumplido».
  • Una serie de Cumpliendo (autodeclarada por el Gobierno) nunca es la única evidencia.
  • Programa de presupuesto (IGAE, de 2022 a agosto de 2026): solo cumplido en parte y solo en compromisos de gasto, cuando el programa es uno de los candidatos del compromiso y las obligaciones reconocidas (no los pagos) del último año completo crecen al menos un 10 % respecto de 2022. Nunca cumplido ni no cumplido. Las transferencias internas no son gasto final.
  • El umbral del presupuesto es en euros corrientes (nominal, no real): por eso solo acredita un parcial. El año en curso es parcial (enero-agosto) y no se compara con años completos.
  • Si el compromiso es aprobar una ley o un impuesto y el objetivo solo es su consecuencia, la serie no acredita la ley: faltan datos.

Ejemplos reales

Cumplimiento sin iniciativa ni voto

Un compromiso cumplido por real decreto, orden o acto no pasa por el Parlamento: no hay iniciativa ni voto. Su coherencia queda «sin evaluar»: un compromiso del Gobierno con estado cumplido, parcial o en trámite no puede tener a la vez coherencia «sin actividad», y el validador lo comprueba. El «no cumplido» sí puede decir las dos cosas: no consta nada.

Cumplimiento y actividad en la oposición

Un partido en la oposición no puede cumplir una promesa que necesita el BOE. Por eso el sitio usa dos lecturas distintas, según el partido haya formado parte del Gobierno o no, y nunca las mezcla en un único porcentaje ni en una única clasificación. El cumplimiento del Gobierno son los estados de arriba. Para el resto de partidos (3.512 compromisos) se lee la actividad en la oposición.

La escala de actividad en la oposición

No mide cumplimiento sino lo que el partido ha hecho en el Parlamento en relación con el compromiso (iniciativas presentadas y votaciones). Se deriva de la coherencia evaluada con IA y de reglas fijas: contradicho, mixto y sin actividad se mantienen; sin coherencia, sin evaluar; si es coherente, solo se mira la evidencia a favor. Cada compromiso va al nivel más alto que cumple, de más a menos actividad. Con actividad hay 401. Resultado actual:

  • Ley propia aprobada (1): el partido presentó una iniciativa legislativa en la línea del compromiso y acabó aprobada (ley o decreto-ley convalidado).
  • Aprobado con su voto (44): una norma en la línea del compromiso, de otro grupo, se aprobó en votación final con el voto a favor del partido.
  • Proposición de ley (49): presentó un proyecto o proposición de ley (o una ley o decreto-ley) en la línea del compromiso.
  • Defendido (295): presentó otra iniciativa (PNL, moción…) o votó a favor de una medida en la línea del compromiso.
  • Se opuso a lo contrario (4): la única evidencia a favor son votos en contra de medidas contrarias a lo que prometía.
  • Mixto (3): hay hechos a favor y en contra del compromiso.
  • Contradicho (5): votó en contra de lo que prometía, votó a favor de lo contrario o presentó una iniciativa contraria.
  • Ha preguntado al Gobierno (5): sin iniciativa ni voto en la línea del compromiso, pero el partido ha hecho alguna pregunta oral en el Pleno sobre el tema; no es presentar ni votar una medida y no cuenta como actividad.
  • Sin iniciativa ni voto en el Pleno (1.810): compromiso comprobable sin ninguna iniciativa ni voto del partido en el Pleno en esa línea.

Qué votaciones cuentan y cómo se lee un voto

Solo cuentan las votaciones del Pleno que expresan una posición sobre la medida: dictamen (votación final del texto), convalidación de un decreto-ley, toma en consideración, proposición no de ley, moción, convenio internacional, investidura y votación final de una reforma constitucional.

No cuentan, y el validador las rechaza: las enmiendas (incluidas las de totalidad y las del Senado), los vetos del Senado, los debates de totalidad, los acuerdos de procedimiento (lectura única, avocación) y los puntos separados de una moción.

  • El voto es el del grupo parlamentario (o el de los diputados del partido en el Grupo Mixto: BNG, CC y UPN). A favor o en contra significa que al menos el 90 % de los que votaron lo hicieron así (o todos menos uno en grupos de 12 o menos); si no, dividido.
  • Sumar se lee con el voto del grupo GSUMAR; hasta el 12/12/2023 (Podemos) y el 07/07/2025 (Compromís) el grupo incluía diputados de esos partidos.
  • Una votación es de un momento concreto: una toma en consideración a favor no significa que el partido votara a favor del texto final. Una votación «rechazada» no significa que el partido votara en contra.
  • El voto del partido no lo escribe el evaluador: lo calcula el código a partir de los datos, y el validador comprueba que coincide.

Coherente, contradicho, mixto y la medida contraria

Cada votación cuenta a favor o en contra del compromiso según el voto y el sentido de la medida. Si el partido prometió derogar o impedir X y vota en contra de una medida que va justo en contra, ese voto en contra es coherente, no contradicho. Si hubiera votado a favor, sería evidencia en contra. La medida tiene que ser de verdad contraria al compromiso: si solo está relacionada, o la modifica sin ir en contra, no cuenta.

  • Coherente: ha presentado una iniciativa en la línea, ha votado a favor de una medida que encaja o en contra de una contraria, y no ha hecho nada en sentido contrario.
  • Contradicho: ha votado en contra de una medida que prometía, a favor de una contraria o ha presentado una iniciativa contraria.
  • Mixto: hace las dos cosas.
  • Sin actividad: compromiso concreto y comprobable sin ninguna iniciativa ni votación del partido en esa línea. Si el compromiso no se entiende solo o el título no deja decidirlo, «sin evaluar».
  • Abstención, dividido y no vota no cuentan en ningún sentido.

Ejemplos reales

Ha preguntado al Gobierno

Un compromiso sin iniciativa ni voto pasa a «ha preguntado al Gobierno» si el partido ha hecho alguna pregunta oral en el Pleno sobre la misma medida. Es un peldaño por debajo de cualquier iniciativa o voto y por encima de no haber hecho nada: no cuenta como actividad ni cambia el veredicto de coherencia.

Una pregunta cuenta solo si cuestiona al Gobierno sobre la misma medida del compromiso, no sobre el mismo tema general («la política económica», «la vivienda»); ante la duda, no cuenta. Dos evaluadores independientes leen las preguntas candidatas y solo vale la intersección. Un umbral por palabras no encuentra una pregunta que hable de la medida con otras palabras.

Ejemplos reales

Por qué las dos lecturas no son comparables

Responden a preguntas distintas. El cumplimiento dice si el Gobierno hizo lo que prometió, y eso depende del BOE. La actividad dice qué hizo un partido sin el Gobierno: iniciativas y votos. Un partido de la oposición no puede «cumplir» una ley, y uno del Gobierno no necesita presentar una proposición para cumplirla. Por eso no hay un porcentaje único ni una clasificación de partidos, y las cifras de una lectura no se pueden poner junto a las de la otra.

  • Los números de compromisos tampoco son comparables: dependen de cómo está escrito cada documento.
  • Qué no se cubre: solo se cuentan las iniciativas, las votaciones y las preguntas orales del Pleno; no se recogen las enmiendas, las votaciones en comisión ni las preguntas escritas. Que un compromiso salga «sin iniciativa ni voto en el Pleno» (1.810 compromisos) no significa que el partido no haya hecho nada al respecto.
  • BNG, CC y UPN votan dentro del Grupo Mixto: las iniciativas del Mixto sin firmante no se pueden atribuir a ningún partido.
  • En el Gobierno, las cifras solo se reparten entre los evaluados; los genéricos y los «faltan datos» se cuentan aparte.

Cómo se evalúa

Los 7.031 compromisos se han evaluado con IA, con controles automáticos y una revisión posterior: no hay una revisión humana de cada compromiso. Cada estado lleva la etiqueta «Evaluado automáticamente con IA. Puede contener errores: corrígelo». No recomendamos comparar números entre partidos: los compromisos no son equivalentes ni pesan lo mismo.

Búsqueda de evidencia

Para cada compromiso, un buscador por palabras selecciona entre los registros que existen. El evaluador solo puede enlazar registros que están entre los candidatos del compromiso y nunca se inventa un identificador. Los candidatos no son todos relevantes: hay ruido, y puede faltar alguno.

  • Normas del BOE: leyes, leyes orgánicas, reformas constitucionales, decretos-ley, reales decretos y órdenes ministeriales (sección I); disposiciones de la sección III.
  • Puntos del Consejo de Ministros (referencias de La Moncloa), con el texto ampliado cuando existe.
  • Iniciativas y votaciones del Congreso (incluidas las investiduras) y del Senado; proposiciones no de ley, mociones, interpelaciones y preguntas orales del Pleno.
  • Series oficiales de indicadores (Eurostat, INE e indicadores de Cumpliendo) y ejecución presupuestaria del Estado por programa (IGAE, de 2022 a agosto de 2026). Los datos de Cumpliendo (autodeclarados por el Gobierno) sirven de pista, nunca como única base.
  • Como ayuda de lectura, los puntos clave de cada norma (extraídos del texto íntegro del BOE con IA) y una búsqueda inversa a partir de ellos. Una ayuda no es una prueba: si no dice que la medida es exactamente la prometida, no se deduce.

Doble evaluación y acuerdo

Dos evaluaciones independientes con IA (A y B) leen el mismo lote sin verse. Si coinciden en una parte (estado de cumplimiento, coherencia), se publica con la evidencia en común; si no, esa parte queda «evaluación no concluyente» y el estado sin determinar. En la primera ronda, el acuerdo entre ambas fue del NaN % en el estado y del NaN % en la coherencia (media ponderada por compromisos de los ficheros de acuerdo de cada partido). Las reevaluaciones posteriores con nuevas fuentes no se han medido con este indicador.

Después de combinar A y B, el resultado vuelve a pasar las reglas duras; si no las pasa, queda «evaluación no concluyente».

Rondas de reevaluación

La evaluación se ha rehecho por tandas a medida que entraban fuentes y reglas nuevas. Solo se reevalúan los compromisos del Gobierno sin estado concluyente (o con datos corregidos) que reciben candidatos nuevos:

  • Primera tanda: estado, coherencia y resumen de los compromisos comprobables del Gobierno y de los destacados de cualquier partido; en el resto, el estado es fijo («no evaluable») y solo se decide la coherencia.
  • Acuerdos del Consejo de Ministros y sección III del BOE.
  • Texto de las normas del BOE, indicadores oficiales y ejecución presupuestaria.
  • Puntos clave de las normas y texto ampliado del Consejo de Ministros, con una reevaluación de los compromisos con todos los candidatos actuales.
  • Búsqueda amplia de actos del Gobierno, solo del estado: umbrales más bajos sobre actos, reales decretos y órdenes, con los candidatos nuevos al final de la lista. La mayoría son ruido y la regla de oro los descarta.
  • Preguntas orales del Pleno, para el peldaño «ha preguntado al Gobierno».

Desempate: tercera lectura

Cuando A y B no coinciden, un tercer lector (un modelo superior, Claude Opus) lee el compromiso, los candidatos y las dos evaluaciones y, por separado para el estado y para la coherencia, solo puede elegir A, B o «faltan datos». No puede inventar una tercera respuesta ni añadir evidencia que no estuviera en A o en B: si una respuesta tiene el estado correcto pero una evidencia errónea, no se elige. Ante la duda, «faltan datos». Una parte que ya ha decidido una regla determinista no se vuelve a decidir. Hoy 496 compromisos se han decidido así.

Reglas duras automáticas

Una evaluación que no pasa estas reglas no se publica. Resumen:

  • Toda referencia existe en los datos; el voto del partido lo calcula el código; no se enlazan votaciones que no expresan una posición.
  • Solo los partidos del Gobierno pueden tener cumplido, parcial, en trámite o no cumplido, y solo en compromisos comprobables que dependen del Gobierno.
  • Cumplido, parcial, en trámite y no cumplido cumplen las condiciones de «Los estados de cumplimiento» y «Qué evidencias cuentan» (ley frente a decreto frente a acto, indicador, presupuesto).
  • Sin evidencia, el estado solo puede ser «faltan datos», «no evaluable» o, para leyes e impuestos concretos, «no cumplido» con la nota literal.
  • Contradicho exige evidencia en contra; coherente, a favor y ninguna en contra; mixto, las dos.
  • Un acto, un indicador o un programa de presupuesto nunca es evidencia de un partido de la oposición ni de coherencia.
  • Las notas son de plantilla, de una frase.
  • Los gemelos y los duplicados deben ser coherentes (misma cita).

Revisión y auditoría

Las reglas anteriores se contrastan con revisiones periódicas:

  • Muestreo: muestras aleatorias estratificadas (al menos 20 por partido, más todos los cumplidos y contradichos de los destacados) las revisa un modelo superior (Claude Opus). Un partido con más de un 5 % de error en el estado o el resumen (10 % en la categoría) no se publica. En la muestra final, ningún partido supera esos umbrales.
  • Resúmenes: se comparan con la cita y se reescriben los que dicen más de lo que dice la cita.
  • Los «por qué»: cada compromiso con evidencia lleva una frase que explica por qué encaja. Los 43 casos que los agentes marcaron como dudosos se revisaron uno a uno: 9 se corrigieron y 34 se mantuvieron con el motivo escrito.
  • Auditoría de los datos (01/11/2026): se buscaron incoherencias entre compromisos y se tomaron siete decisiones de criterio (gemelos, iniciativas del grupo, tercera lectura, Gobierno en funciones, presupuesto en euros corrientes, «sin actividad» de la oposición y cumplimiento por decreto), que son las reglas de esta página.

Limitaciones conocidas

Lo que no hemos podido hacer o comprobar, y lo que conviene tener presente al leer un estado:

  • «Faltan datos» no significa «no se ha hecho»: significa que no hemos podido comprobarlo con lo que tenemos. El buscador recupera la norma correcta en torno al 90 % de las veces en los casos conocidos, y los actos del Gobierno (acuerdos, sección III, reales decretos y órdenes) se encuentran con más dificultad.
  • Hay fuentes que no están en los datos: convocatorias de ayudas (sección V del BOE), planes publicados solo en la web de un ministerio y notas de prensa.
  • Los acuerdos del Consejo de Ministros se leen por el título de la referencia de La Moncloa y, cuando existe, por el texto ampliado (que La Moncloa solo desarrolla para una parte de los puntos); de la sección III se descartan los actos administrativos rutinarios.
  • Algunos proyectos de ley del Gobierno caducados no siempre los ofrece el buscador: puede faltar algún «en trámite».
  • El presupuesto se compara en euros corrientes y con obligaciones reconocidas, no con pagos; una cifra que mejora no prueba causalidad.
  • La evaluación es de IA con revisión por muestreo: puede contener errores, también dentro de los umbrales.
  • Las iniciativas del Grupo Mixto sin firmante no se pueden atribuir a BNG, CC ni UPN; las votaciones «por llamamiento» de la ley de amnistía no tienen voto nominal.
  • En la oposición solo se leen el Pleno (iniciativas, votaciones y preguntas orales); y el umbral de las preguntas es por palabras.
  • Los datos de Cumpliendo son autodeclarados por el Gobierno.

Neutralidad

Mismo diseño y mismos bloques para todos los partidos. Los textos de Àgora no llevan adjetivos valorativos: los estados se redactan con plantillas que enlazan hechos («El partido se comprometió a X. El BOE publicó Y el día Z»).

No publicamos un porcentaje global de cumplimiento ni una clasificación de partidos.

Cómo corregir un error

En cada compromiso hay un enlace «corrígelo» que abre un correo con el identificador ya puesto. No hay formulario ni guardamos datos personales. Dinos qué hay que cambiar y, si puedes, enlaza la fuente.

Licencia y límites

Los datos se publican con licencia CC BY 4.0 en /data/promises.json y /data/promises.csv. Los programas son obras protegidas: reproducimos citas cortas con atribución y enlace, nunca el documento entero.

Esta sección no se ve afectada por el silencio de sondeos: no contiene sondeos.

Datos abiertos

Todos los compromisos están disponibles para reutilizar con licencia CC BY 4.0. Atribución: «Compromisos de los partidos de 2023, Àgora (agora.vedratic.com), CC BY 4.0». Las citas de los programas se reproducen con atribución y enlace al documento original.

Tabla de compromisos